FILM REVIEW
EL VICARI D'OLOT
"Esconde, tras un aparente y bonachón anticlericalismo, un mensaje en favor de lo diferente"
Director teatral de notable reputación, Ventura Pons se inició en el cine con "Ocaña, retrat intermitent", un curioso documental sobre el célebre pintor y travesti afincado en Barcelona que le valió un aplauso generalizado. La sátira costumbrista que ahora nos ofrece se aleja totalmente de dicho estilo y logra superarla en calidad.
El joven vicario (Enric Majó) de un pueblo se halla permanentemente obsesionado por el sexo. Perseguido por las beatas (Marina Rossell y Núria Feliu), confuso ante el homosexualismo delfarmacéutico (Fernando Guillén) y testigo de las pecaminosas actividades de la furcia del lugar (Rosa Mº Sardá), el sacerdote recibe la visita de un tío suyo (Joan Monleón), monseñor de bastante influencia en el Vaticano. Ante tan prestigioso visitante, las fuerzas vivas deciden celebrar un Congreso de Sexología Católica para contrarrestar las cada vez más licenciosas costumbres de los fieles de la parroquia.
Ventura Pons ha dirigido a los actores con mano firme -Enric Majó, en un papel muy difícil, se confirma como un actor de comedia dúctil y eficaz-, utilizando una puesta en escena simple y esconde, tras un aparente y bonachón anticlericalismo un mensaje en favor de lo diferente. Porque "El vicari d'Olot" no es sólo una cinta entretenida y brillante sino también un ejemplo de cómo sacar partido de intérpretes tantas veces desaprovechados, evitar los peligros del mal gusto y hacer reir de forma inteligente. Algo poco corriente en estos días.
Jorge de Cominges
TWENTY VENTURY PONS
He cenado con Ventura Pons, ya repuesto del soponcio de anteayer: el estreno de su "Vicari d'Olot", con bofetadas incluidas para poder conseguir un sitio en el recinto, por demás enorme, del Novedades. ¡Un estreno como el de "Ben-hur"! Repuesto, Ventura, y además con fiebre de un éxito que nadie regala: el del público. Acaba de llamar para saber como va el asunto, y así me entero que entre el lunes y el martes, su película ha sido ya vista por 6.400 espectadores, cabeza más, cabeza menos. Una cifra que, repartida entre los dos cines en que se proyecta constituye todo un récord. Se me ocurre proponer un slogan:
"¿Podrá un modesto vicario de pueblo luchar contra el espectro de la Televisión?".
El slogan me lo contesta el Pons recordando aquellos ya lejanos tiempos en que con amigos inolvidables -Arnau Olivar, Antoni Ribas, Enric Ripoll Freixes, Miquel Porter- formulábamos cábalas mil sobre las posibilidades en el futuro de un cine catalán. Y queda fuera de toda duda que este cine sería el que se expresa en lengua catalana, y no en otra.
Se luchó, se batalló, se albergaron muchas esperanzas. Y fue necesario convencer a los señores del dinero de que un cine hablado en catalán podía ser rentable. Y todavía más: que las figuras creadas en Catalunya podían tener tanto o más éxito que muchas que nos llegan de Madrid. ¡Sano ejercicio, el de empezar a reconocer a nuestros valores! Ya Antoni Ribas, con su "Ciutat Cremada", marcó un tanto para el cine catalán cuya importancia, a horas de ahora, ha es enciclopédica. Y "L'orgia" de Bellmunt, tuvo más colas que Paul Newman, que ya es tener. Ahora coinciden en las carteleras dos películas en catalán, "La quinta del porro", de Bellmunt y el "Vicari", de Ventura. La primera lleva ocho semanas de llenos. La segunda, la nueva de trinca, congrega en sus dos primeros días -los más difíciles de la semana- a casi 7.000 espectadores. Indudablemente, las campanas del éxito suenan en catalán, en este año. Como el cine es industria, estos hechos deberían hacer recapacitar a los mercaderes del cine. Y a los que esperamos que la normalización del catalán sea una evidencia en todos los medios de comunicación de masas. Recuerdo que, en cierta ocasión, Josep Anton Codina bautizó al director de "El Vicari" con un apodo muy divertido: Twenty Ventury Pons. Y, desde luego, si los dineros continúan entrando en taquilla con el mismo ímpetu de los primeros días, podremos añadir un Metro Ventura Mayer.
Y ahora, a por otra película, nen. ¿Qué tal "La monja de Mollerusa", con la seductora Mary Santpere en el papel de Mollerusa?
Terenci Moix
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